¿Cuál es la relación entre las loterías y la salud?

Hay que tener mucha suerte para ganar la lotería. Después de todo, las probabilidades de acertar una secuencia de 6 números no sólo son improbable, también es casi imposible. Y más allá de eso, son millones de personas las que, semana tras semana, siguen intentando cumplir el sueño de ganar el premio mayor y poder usar ese dinero para comprar una casa, hacer un viaje por el mundo o simplemente asegurarse que su familia no tenga que preocuparse más por el dinero. Sin embargo, a pesar de que haya una gran posibilidad de que esas personas jueguen toda la vida y nunca se lleven el pozo acumulado, hay otros sectores de la sociedad que se benefician de cada uno de esos cartones comprados o números elegidos.

Muchas de las Loterías Mundiales cumplen una doble función: le brindan un juego de azar a algunas personas, mientras que recolectan cierto porcentaje del dinero que se recauda a obras a nivel nacional o regional. Muchas de las áreas que más se benefician de estos impuestos al juego son las que tienen que ver con infraestructura (sobre todo para construcción, repavimentación o extensión de rutas), educación (construcción de edificios nuevos en cualquiera de los diversos niveles de enseñanza) y la salud. En este último caso, el dinero que se recauda de este tipo de apuestas suele ser destinado para construir nuevos hospitales, hacer obras de expansión o reparación en los existentes o incluso hacer compra de equipamiento específico.

En países como Argentina, las partidas de presupuesto varían dependiendo de la cantidad de reservas y el valor del dólar. Para poder asegurarse de que el dinero para obras esenciales quede seguro, las loterías provinciales y la nacional siempre tienen un porcentaje asignado de la venta de todos los números que se juegan. De esa manera, no importa en qué momento se da o la situación económica del país, siempre se va a poder asegurar que este tipo de gasto público no esté fuera del alcance de estado.

Y esto es algo que se hace desde hace bastante tiempo; todo tipo de juego de azar es sujeto al “impuesto al juego” que funciona desde la creación de la Lotería Nacional. Con esos porcentajes, el estado puede reasignar el dinero para este tipo de obras.

En muchos casos, incluso funciona como incentivo para que la gente siga jugando a las diferentes loterías que ofrece nuestro país (conoce más sobre alguna de ellas haciendo click en el link). Y aún si hay personas que no conocen sobre este tipo de acciones y siguen jugando más por placer que por otra cosa, es importante destacar que ellos también están aportando una parte de esos objetivos.

Las loterías del país van a continuar siendo una parte esencial para la financiación de obras sensibles para clínicas y hospitales. Ya sea por los ingresos de los cartones, los casinos o los bingos, no hay duda que el sector de la salud es uno de los que más se ve beneficiado gracias a las jugadas de millones de personas.

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