Los animales domésticos nos dan bienestar, 5 motivos que lo prueban

Los más amantes de los perros y gatos ya lo sabíamos, pero viene bien recordar sus virtudes relacionadas a lo bien que nos hace sentir tenerlos cerca y cómo nos cambian positivamente nuestro día a día. Y de ellos, un poquito más todavía el perro, ese que para muchos es el mejor amigo, por lo fiel y por el cariño que nos da sin pedir nada a cambio.

Por eso, no parece tan raro que el solo hecho de pasar tiempo con él, acariciarlo y jugar, nos eleve las endorfinas y estruje de amor. Este comportamiento que nos hace sentirlos un par aunque sea de lo más distintos a nosotros tiene un por qué y los especialistas de la ciencia, veterinarios y expertos en nutrición y cuidado de ellos, Natural Life, lo explican más simple de lo que parece:

– Adoramos los mimos: cada vez es más probado que la atención, el halago y los arrumacos nos pueden, ¡y también si vienen de las mascotas! Esta acción espontánea hace bajar el estrés en el organismo, nos relaja y equilibra la respiración, casi a la par de un medicamento calmante. Es también el cerebro el que destila oxitocina, encargada de darnos esa satisfacción innata que surge cuando algo nos gusta mucho, por ejemplo, el chocolate.

– Nos hacen saludables: bien nutridos con alimentos para perros óptimos y cuidados en su salud, los perros nos ayudan todos los días a movernos a la par de ellos. El ejercicio nos beneficia a ambos y así nos retroalimentamos. Así, es posible ser muy compañeros y divertirse ambos mientras se eleva la calidad de vida. Endurecemos el cuerpo, activamos mentalmente y mejoramos la autoestima, algo que irremediablemente nos hace sentir plenos y nos disminuye a ambos las visitas al médico.

– Nos sacan de la tristeza o encierro. Mientras leés esto ya te imaginás un peludo corriendo por las praderas moviéndote el rabo de alegría y eso sube tu humor. Eso es lo que, según los expertos en conductas, resulta un antídoto poderoso contra la negatividad y hasta la soledad. Es en ese saber que al perro le importamos, que nos dedica todo su amor, lo que logra sacarnos de esos estados malos. Él siempre dará su pata sincera y eso es todo lo que está bien y agradecemos.

– Somos más adultos. Sí, un perro en casa y bajo nuestra responsabilidad nos vuelve más sensatos. Lo consideramos tan familia, que lo cuidamos como el pequeño que es, ¡aun cuando sea grande! Lo consentimos, pero también educamos, llevamos al veterinario, sacamos a pasear y alimentamos a horario, todo eso nos da un sentido único de sensatez y orden único que es muy beneficioso llevado a otros aspectos.

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